Una nueva forma de coger los apuntes

Hacia 2007 llegó la revolución. Recapitulemos: momento de boom de las redes sociales (Facebook y Tuenti), los móviles aún no tenían WhatsApp incorporado y el rey era el iPhone3. Pero de repente, llegó a la vida de todos los estudiantes ese pequeño portátil, ligero y adorable, que permitía cambiar por completo la forma de ir a clase.

De los primeros en salir al mercado fueron los Eee Pc de Asus, contaban con una memoria de disco duro equivalente a un pen de propaganda y se quedaban bloqueados cuando guardaban más de dos hojas en Word. Pero era un ordenador con una autonomía de batería de tres horas, (cuyo cargador era del tamaño del de un móvil), una pantalla de ocho pulgadas y un peso que no llegaba al kilo. Pero era un ordenador que permitía navegar por internet, escuchar música y, lo más importante de todo, tomar apuntes a la velocidad de la luz (casi).

Los apuntes más codiciados

Antes (hace unos seis años) había personas que eran capaces de tomar apuntes a mano y llegar a casa y pasarlos a ordenador. Esos eran sin duda los apuntes más codiciados de todo el curso. Llegabas al examen final y observabas que más de la mitad de la clase los tenía. Pero, gracias a la tecnología, facilitaba el poder tener los apuntes en el ordenador sin el paso previo de tomarlos a mano. Con un poco de habilidad con el teclado, la lección era transcrita al momento y, en pocos segundos, con una copia de seguridad en el correo electrónico, por si acaso.>p> Al principio, aquellas personas que iban a clase con el pequeño artefacto eran observadas como un poco extraterrestres hasta llegar a día de hoy en el que todas las marcas han lanzado su propio notebook a precios más asequibles y con mejores prestaciones. Y sólo un aparato fue cambiar toda la comunidad universitaria.

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