La programación neurolingüística como herramienta laboral

La programación neurolingüística (PNL) es un es un método de enfoque del pensamiento, que sostiene, que existe una conexión entre el proceso neurológico y nuestros patrones de comportamiento aprendidos a priori anteriormente. La premisa principal, es, que muchos hábitos del comportamiento se pueden cambiar para mejorar nuestra calidad de vida en muchos de sus aspectos principales.

La práctica de la PNL, ha servido para educar, y reeducar a muchas personas, cambiando así el enfoque de su comportamiento. Podría decirse, que, de cierta manera, hablamos de un cambio de actitud.

Son muchas las áreas que podemos mejorar a través de esta técnica psicológica y de la educación, y una de ellas, podría ser, nuestro ámbito laboral.

Muchas veces estamos cansados y saturados de trabajo, y en ocasiones, sentimos que todo nos salen mal. Llega un punto, en el que lo único que deseamos, es llegar a casa, y dormir por largas horas. Pero; esta jamás será la solución, y mucho menos, si lo que deseas es ser exitoso en tu trabajo. Esta actitud, se refleja en todas las áreas existentes.

Pero ¿por qué seguir actuando mal, de manera inconsciente, cuando, hay algunas técnicas, que nos permiten mejorar nuestra conducta, basándonos en nuestros patrones de comportamiento?

Por ejemplo: Si en tu trabajo llegas, con ese rostro particular del cansancio, y respondes a todos los estímulos de mala manera, no es de extrañar que las cosas no vayan bien.

Es, solo una cuestión de hacer algunos cambios de palabras. Si, la palabra tiene poder, y modificando un poco la forma en la que hacemos algunas preguntas, damos algunas respuestas, o simplemente… interactuamos de manera verbal con las personas de nuestro medio, podemos lograr maravillas

  • Empecemos por cambiar algunas palabras: como cuando decimos ¨no puedo¨; la frase predilecta de muchas personas. En cuestiones de trabajo – como en muchas otras en la vida- un no puedo se puede convertir en el monstruo furioso que nos hala las sábanas durante la noche. Tratemos de cambiar un no puedo, por un ¨dame tiempo para resolverlo¨. Todos hemos tenido que trabajar bajo presión, pero esa no es una excusa para responder sin pensar.

La vida corre de prisa, es cierto, pero después de la tormenta, siempre llega la calma. Si en un momento dado, cuando estás atareado de trabajo, te piden algo más, pide un poco más de tiempo.

  • Nuestras expresiones faciales y gestos, se escuchan más que nuestras palabras. El ser humano, aprende el 80% de las cosas, a través del sentido de la vista. Y cuando estamos muy estresados, o pasamos por un mal momento, nuestras expresiones suelen ser lo primero en notarse. Recuerda siempre el lugar en el que te encuentras, y reacciona debidamente. Esto también te evitará muchos inconvenientes laborales; Intenta dejar los problemas en casa, e ir al trabajo con toda la disposición.

 

Son muchas las cosas que podemos aprender de la programación neurolingüística aplicada al área laboral. Si entendemos que, todo el comportamiento adquirido a través de la experiencia, ese que no es intrínseco de nuestro ser, se puede cambiar, podemos ser más productivos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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